| Indice del artículo |
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| Proyecto de Coeducación |
| Actividades en el día a día |
| Objetivos |
| Anexo 1 |
| Anexo 2 |
| Anexo 3 |
| Anexo 4 |
| Anexo 5 |
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Anexo 3: Mitos y creencias de la Coeducación
FALSAS IDEAS Y CREENCIAS que nos puede dar respuesta al sesgo socioeducativo sexista que impide que el sistema educativo actual sea Coeducativo
- La Coeducación forma parte de los derechos reclamados por todos los Planes de Igualdad entre hombres y mujeres en los marcos autonómicos, nacional y europeo. La igualdad, entendida desde esta perspectiva, pretende acercar a las mujeres a los privilegios masculinos. Los hombres son el modelo.
- La Coeducación es una reivindicación feminista. El feminismo no tiene cabida en el sistema educativo.
- La Coeducación se ha entendido como una medida paliativa que haga llegar a las niñas a los niveles de excelencia de los niños. Los niños han sido el modelo en cuanto a objetividad, racionalidad, visibilidad, desarrollo físico, expectativas profesionales, etc.
- La Coeducación también ha sido entendida como la introducción del uso del femenino en los escritos, el habla del profesorado, los carteles, nombrando a las niñas y a los niños. Sin embargo, se dice que la Real Academia aún no se ha pronunciado al respecto y, por lo tanto, no es necesario que digamos “niños y niñas, profesoras y profesores...” Ya se sobreentiende que si decimos padres hablamos de madres, si decimos profesores nos referimos a las profesoras y si nombramos a los niños, las niñas están incluidas.
- La coeducación impulsa la igualdad entre los sexos, aunque madres y padres, profesoras y profesores saben que niñas y niños no son iguales y lo que sí aseguran es que los tratan de forma igualitaria. El sistema educativo es igualitario por excelencia; imparte los mismos conocimientos, que son neutros; comparten las mismas aulas; los dibujos o las fotografías se refieren a la “cultura” masculina, pero es la cultura; los referentes educativos son de personas, no de sexos...
- La coeducación es una realidad trasnochada, es un tema del pasado. Ya existen suficientes indicadores que nos demuestran que las mujeres están en puestos de responsabilidad, trabaja la mayoría fuera de casa, las alumnas sacan buenos resultados académicos, las encontramos en oficios que hasta hace poco tiempo eran típicamente masculinos como policías, bomberas, taxistas, arquitectas, médicas, ministras, etc. ¿qué más quieren?
- Los contenidos curriculares no son ni femeninos ni masculino, son neutros. La neutralidad de todos los conocimientos están en entredicho, incluso en las llamadas ciencias puras, pero ello no ha traspasado la sordera de nuestro mundo educativo.
- Las actividades escolares no son ni de niñas ni de niños, son de “los alumnos”.
- Las salidas escolares, la tipología de exámenes, la preparación de actividades, las actividades del laboratorio, de la educación física, los ejemplos matemáticos, etc. Adolecen de intencionalidad y no son ideológicos, son para “todos”igual.
- La coeducación se preocupa más de las niñas que de los niños y, sin embargo, las niñas siguen siendo más quejitas, más débiles, más pasivas y más trabajadoras que los niños. Las niñas han de ser niñas y los niños han de ser niños y más vale que siga siendo así, si no nos encontraremos en breve con más homosexualidad y más lesbianismo.
- Las agresiones que ocurren en los centros escolares son naturales, forman parte del crecimiento de las personas. El “bullyng”, las agresiones, los acosos, los insultos, las amenazas, las exclusiones forman parte de los aprendizajes en las relaciones de los centros escolares, pero son parte de los aprendizajes de la vida.
- Las niñas son más trabajadores que los niños, aunque ellos son más brillantes. Por eso y solo por eso, ellas están obteniendo mejores resultados académicos y ellos cada vez son más inmaduros, pero tranquilos que después las pasan enseguida y además se colocan mejor.
- Los juegos escolares están abiertos por igual a niñas y a niños. Por esa razón se juega mayoritariamente al fútbol en el centro de la mayoría de los patios y las niñas y los niños a los que no se les permite jugar a la pelota tienen que mirar o entretenerse con juegos en los que el espacio es mínimo y nunca llegan al protagonismo de los campeonatos infantiles.
- Los chicos hacen opciones científicas o tecnológicas porque saben lo que quieren ser. La ciencia y la tecnología siguen siendo opciones masculinas porque tienen prestigio, legitimidad y, sobre todo, porque forman parte del mundo de la objetividad donde los sentimientos no entran en juego.


















